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    Lagrimeo Constante en el Ojo

    Lagrimeo constante en un ojo: causas y cuándo acudir al oftalmólogo

    Dra. Lucía Castaño Fdez-Vega
    Especialista en órbita y vías lagrimales |  + posts

    ¿Por qué tengo lagrimeo constante en un ojo?

    El lagrimeo constante en un ojo es una consulta frecuente en oftalmología. Aunque puede parecer contradictorio, no siempre significa que el ojo produzca demasiada lágrima. En muchos casos, ocurre lo contrario: una mala calidad de la lágrima o un problema en su drenaje provoca que el ojo reaccione generando más secreción.

    Este síntoma puede ser puntual o persistente. Cuando se mantiene en el tiempo o afecta solo a un ojo, es importante identificar la causa si acudes a un equipo oftalmológico profesional.

    Causas frecuentes del lagrimeo ocular

    El lagrimeo ocular constante puede tener distintos orígenes. Entre los más habituales en adultos encontramos:

    • Irritación ocular por viento, humo o contaminación 
    • Fatiga visual (pantallas, conducción prolongada) 
    • Uso de lentes de contacto 
    • Cambios en la película lagrimal 

    Estas situaciones suelen provocar un lagrimeo leve y transitorio. Sin embargo, cuando el síntoma es continuo o molesto, conviene descartar otras patologías.

    Obstrucción del lagrimal, ojo seco y otras causas habituales

    Una de las claves para entender por qué me llora un ojo es diferenciar las causas más frecuentes:

    • Ojo seco

    Aunque parezca contradictorio, el ojo seco puede provocar lagrimeo en un ojo. La falta de lubricación adecuada hace que el ojo produzca lágrimas de mala calidad como mecanismo de defensa.

    Claves: escozor, sensación de arenilla, empeora con pantallas.

    • Obstrucción del conducto lagrimal

    Cuando el sistema de drenaje no funciona correctamente, la lágrima no se evacua y se acumula, provocando un ojo que llora mucho de forma constante.

    Claves: lagrimeo persistente en un solo ojo, sin irritación evidente.

    • Alergia ocular

    Las alergias producen inflamación de la superficie ocular, generando lagrimeo, picor y enrojecimiento.

    Claves: picor intenso, afecta a ambos ojos con frecuencia.

    • Infecciones (conjuntivitis)

    Las infecciones pueden causar secreción, enrojecimiento y lagrimeo constante en un ojo, especialmente en fases iniciales.

    Claves: secreción espesa, ojo rojo, posible contagio.

    • Alteraciones palpebrales

    Problemas en la posición de los párpados (como ectropión o entropión) pueden dificultar el drenaje normal de la lágrima.

     

    Síntomas de alarma que no debes ignorar

    Debes prestar atención si el lagrimeo se acompaña de estos síntomas:

    • Dolor ocular 
    • Enrojecimiento intenso 
    • Secreción espesa o amarillenta 
    • Hinchazón en el ángulo interno del ojo 
    • Visión borrosa 
    • Sensibilidad a la luz 

    Estos síntomas pueden indicar infección, inflamación o una obstrucción más avanzada.

    Cómo se diagnostica el lagrimeo constante

    El diagnóstico del ojo lloroso requiere una valoración oftalmológica completa. En consulta se pueden realizar:

    • Exploración de la superficie ocular 
    • Evaluación de la calidad lagrimal 
    • Pruebas de drenaje del lagrimal 
    • Tinción con fluoresceína 
    • Estudio de párpados y pestañas 

    Estas pruebas permiten identificar si el problema es de producción de lágrima, calidad o evacuación.

    Tratamientos según la causa

    El tratamiento del lagrimeo constante en un ojo depende directamente de su origen:

    • Ojo seco: lágrimas artificiales, tratamientos de luz pulsada para fomentar la producción de las glándulas
    • Alergia: colirios antihistamínicos o antiinflamatorios 
    • Infección: antibióticos o antivirales según el caso 
    • Obstrucción lagrimal: sondaje, lavado o cirugía (dacriocistorrinostomía) 
    • Problemas palpebrales: corrección quirúrgica si es necesario 

    Un tratamiento adecuado no solo mejora el síntoma, sino que evita complicaciones a largo plazo.

    Cuándo pedir cita con el oftalmólogo

    Es recomendable acudir a un especialista si:

    • El lagrimeo en un ojo es constante durante varios días 
    • Aparece sin causa aparente 
    • Se acompaña de dolor, secreción o visión borrosa 
    • Interfiere en la vida diaria 
    • Es recurrente 

    Detectar la causa a tiempo es clave para evitar problemas mayores y recuperar el confort ocular. 

    Muchas molestias visuales pueden parecer leves al principio, pero si no se tratan adecuadamente, pueden afectar a tu calidad de vida y derivar en problemas más serios. Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es importante contactar con oftalmólogos profesionales que puedan realizar un diagnóstico preciso y ofrecerte un tratamiento adecuado. Por eso, contar con especialistas como los de Clínica Villoria te garantiza una atención personalizada y eficaz, ayudándote a resolver el problema de forma segura y evitando que interfiera en tu día a día.